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Estimula​ción Magnética Transcraneal


Qué es la EMT

¿Qué es la Estimulación Magnética Transcraneal?

La Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) es una técnica no invasiva que comenzó a utilizarse hace más de veinte años y ha demostrado su eficacia en el tratamiento de algunas enfermedades neuropsiquiátricas, como por ejemplo la depresión resistente: en los últimos años están apareciendo numerosos trabajos de investigación en el que se demuestra que es un tratamiento eficaz en otras enfermedades como el trastorno de estrés postraumático, trastorno obsesivo-compulsivo y en otras patologías no psiquiátricas.

Su mecanismo de acción consiste en estimular directamente regiones cerebrales, es decir activando ciertas partes del cerebro como la corteza prefrontal y otras áreas asociadas con la regulación del estado de ánimo; mediante el uso de la energía eléctrica que pasa a través de una bobina de estimulación para crear un campo magnético potente. Durante una sesión de tratamiento, la energía de este campo magnético se transfiere en el cerebro de un paciente cuando se aplica el dispositivo de bobina en la cabeza de una persona. La energía magnética pasa fácilmente a través de la piel y el cráneo, la activación cerebral es sin dolor y sin necesidad de cirugía o sedación. De forma simplificada se puede decir que la estimulación magnética transcraneal produce una corriente eléctrica específicamente en zonas concretas del cerebro, que en función del tipo de campo aplicado producirá aumento o disminución de la excitabilidad neuronal, y produce además cambios en el metabolismo de algunos neurotransmisores como triptófano y serotonina en algunas áreas cerebrales.

En la Clínica López Ibor aplicamos la Estimulación Magnética Transcraneal en enfermedades mentales que no han respondido a otros tratamientos, en concreto en caso de depresión resistente, trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y algunos síntomas de la esquizofrenia.

Se trata de una técnica que es segura y eficaz, que casi no cuenta con efectos secundarios, que no suelen ser más que ligeras molestias en la piel o leves dolores de cabeza,  por lo que la convierte en una técnica de fácil aplicación,  en especial cuando se la compara con la terapia electroconvulsiva.

Los estudios científicos sugieren que deben aplicarse entre diez y quince sesiones de tratamiento, que se realiza de manera ambulante, y no es necesaria ninguna preparación del paciente, cada sesión dura aproximadamente treinta minutos y el paciente puede regresar a su casa.

El Prof. Juan José López-Ibor y su equipo cuentan con una amplia experiencia en la aplicación de esta técnica a  pacientes que padecen sintomatología depresiva resistente a otros tratamientos convencionales con muy buenos resultados.

Artículo sobre EMT publicado en la revista Actas Españolas de Psiquiatría.